Saltar al contenido
García Carbonell

Derecho Laboral

Inteligencia artificial y Derecho Laboral: qué deben tener en cuenta las empresas antes de incorporar la IA

Conoce las implicaciones legales de utilizar inteligencia artificial en el trabajo: protección de datos, despidos y obligaciones para empresas.

García Carbonell

Inteligencia artificial y Derecho Laboral: qué deben tener en cuenta las empresas antes de incorporar la IA — García Carbonell Abogados en Albacete

La inteligencia artificial está transformando la manera en la que las empresas organizan el trabajo, gestionan sus equipos y toman decisiones. Desde la automatización de tareas administrativas hasta la selección de personal o la evaluación del rendimiento, sus aplicaciones son cada vez más amplias.

Sin embargo, incorporar inteligencia artificial a una empresa no significa que todas sus aplicaciones sean legalmente admisibles. La utilización de estas herramientas plantea cuestiones relacionadas con la protección de datos, los derechos de los trabajadores, la transparencia y la responsabilidad empresarial.

Conocer sus implicaciones jurídicas resulta fundamental para aprovechar las oportunidades de esta tecnología sin asumir riesgos innecesarios.

¿Puede una empresa sustituir trabajadores por inteligencia artificial?

Uno de los debates que está generando la evolución de la inteligencia artificial es su capacidad para desarrollar tareas que hasta ahora realizaban exclusivamente las personas.

Las empresas pueden utilizar herramientas tecnológicas para automatizar procesos, mejorar la productividad o reorganizar determinadas funciones. No obstante, cuando estos cambios afectan a las relaciones laborales, deben respetarse las garantías previstas en la legislación vigente.

La incorporación de un sistema de IA no constituye, por sí sola, una justificación suficiente para extinguir un contrato de trabajo.

Cualquier decisión empresarial de esta naturaleza debe analizarse conforme a las causas y requisitos legalmente establecidos, atendiendo a las circunstancias concretas y al procedimiento aplicable.

Por tanto, antes de adoptar decisiones que afecten a la plantilla como consecuencia de la automatización, resulta necesario estudiar sus posibles implicaciones laborales.

Los límites legales de utilizar la imagen, la voz o los conocimientos de un trabajador

La inteligencia artificial permite crear contenidos que reproducen la voz, la imagen e incluso determinados patrones de comunicación de una persona.

Esta capacidad plantea una cuestión especialmente relevante: ¿puede una empresa utilizar esos recursos para crear una réplica digital de uno de sus trabajadores?

La respuesta exige distinguir entre el uso legítimo de información empresarial y la utilización de datos o atributos personales de un empleado.

Una organización puede desarrollar sistemas destinados a documentar procesos internos, organizar información o facilitar la transmisión de determinados conocimientos profesionales, siempre que respete los derechos aplicables.

Sin embargo, la utilización de correos electrónicos, grabaciones, imágenes, conversaciones o información personal para entrenar herramientas de inteligencia artificial debe contar con una base jurídica adecuada y respetar la normativa de protección de datos.

Además, cuando se pretende reproducir la identidad reconocible de una persona, pueden entrar en juego derechos vinculados a la propia imagen, la intimidad y otros intereses legalmente protegidos.

El hecho de que una persona trabaje para una empresa no otorga a esta un derecho ilimitado sobre su voz, su imagen o sus datos personales.

Tampoco debe entenderse que una autorización del trabajador resuelve automáticamente cualquier problema jurídico, especialmente cuando el consentimiento se presta en el contexto de una relación laboral.

Inteligencia artificial en recursos humanos: selección, evaluación y decisiones automatizadas

El uso de algoritmos e inteligencia artificial en la gestión de personas es otra de las cuestiones que requiere especial atención.

Estas herramientas pueden utilizarse para analizar candidaturas, organizar turnos, gestionar determinadas tareas o facilitar información relacionada con el desempeño profesional.

Su utilización, sin embargo, debe respetar principios como la transparencia, la proporcionalidad, la protección de datos y la igualdad de trato.

Por ejemplo, un sistema de selección de personal puede utilizar información que termine produciendo resultados discriminatorios si los criterios empleados no se revisan adecuadamente.

Del mismo modo, una herramienta destinada a evaluar el rendimiento de los trabajadores puede generar decisiones incorrectas cuando utiliza datos incompletos, poco representativos o inadecuados para la finalidad perseguida.

Además, el Reglamento General de Protección de Datos establece garantías específicas frente a determinadas decisiones basadas únicamente en tratamientos automatizados que produzcan efectos jurídicos o afecten significativamente a las personas.

La supervisión humana, cuando resulte exigible, debe ser real y permitir revisar las decisiones, no limitarse a aceptar automáticamente las recomendaciones del sistema.

¿Qué obligaciones deben cumplir las empresas que utilizan inteligencia artificial?

Las empresas que incorporan inteligencia artificial deben analizar las obligaciones que resultan aplicables según el funcionamiento de cada herramienta y el uso que vayan a darle.

En este ámbito destacan tres cuestiones.

Transparencia en las decisiones laborales

El artículo 64.4.d) del Estatuto de los Trabajadores reconoce a la representación legal de las personas trabajadoras el derecho a recibir información sobre los parámetros, reglas e instrucciones de los algoritmos o sistemas de inteligencia artificial que afectan a decisiones relacionadas con las condiciones de trabajo, el acceso y el mantenimiento del empleo.

Por tanto, la empresa debe valorar estas obligaciones antes de implantar herramientas que intervengan en dichas decisiones.

Protección de los datos personales

Cuando la IA utiliza datos de trabajadores o candidatos, deben cumplirse las obligaciones derivadas del Reglamento General de Protección de Datos.

Esto implica, entre otras cuestiones, determinar la base jurídica del tratamiento, limitar los datos utilizados a los necesarios, informar de manera adecuada y aplicar medidas de seguridad proporcionadas al riesgo.

En determinados supuestos, también puede resultar necesaria una evaluación de impacto relativa a la protección de datos.

Reglamento europeo de Inteligencia Artificial

El Reglamento (UE) 2024/1689 establece un marco común para regular los sistemas de inteligencia artificial en la Unión Europea.

Entre otras cuestiones, contempla obligaciones relacionadas con la alfabetización en IA y requisitos específicos para determinados sistemas considerados de alto riesgo.

Tras la reforma normativa de julio de 2026, la aplicación de las obligaciones específicas para determinadas categorías de alto riesgo, entre ellas las relacionadas con el empleo, se ha aplazado al 2 de diciembre de 2027.

Este calendario no elimina las obligaciones laborales y de protección de datos que ya deben cumplir las empresas.

Incorporar inteligencia artificial con seguridad jurídica

La inteligencia artificial puede representar una oportunidad para mejorar la organización y la competitividad empresarial, pero su implantación requiere algo más que seleccionar una herramienta tecnológica.

Antes de incorporarla a los procesos internos, conviene analizar qué información va a utilizar, qué decisiones puede afectar, qué derechos intervienen y quién asumirá la supervisión de su funcionamiento.

También resulta recomendable establecer criterios internos para su utilización, formar adecuadamente a las personas que trabajarán con estos sistemas y revisar las condiciones contractuales de los proveedores tecnológicos.

Desde García Carbonell, despacho de abogados en Albacete con 80 años de historia, acompañamos a empresas y profesionales en cuestiones relacionadas con el Derecho Laboral y el Derecho TIC y Nuevas Tecnologías.

Nuestro enfoque se basa en conocer la realidad de cada empresa, identificar los riesgos jurídicos asociados a su actividad y proporcionar asesoramiento especializado para afrontar los cambios normativos y tecnológicos.

La inteligencia artificial puede transformar la forma de trabajar de una empresa. Integrarla con seguridad jurídica es una responsabilidad que debe formar parte de esa transformación.

Sobre el autor

García Carbonell

¿Esta cuestión afecta a tu empresa?

Si quieres valorar cómo se aplica a tu situación concreta, el equipo puede analizarlo contigo.

Hablar con el equipo

Seguir leyendo

Toda la actualidad

Contacto

¿Te afecta lo que has leído?

Cuéntanos tu caso concreto y valoramos su encaje con lo expuesto en el artículo.

Teléfono
967 550 441
Dónde estamos
Albacete, Castilla-La Mancha